SABER CONTINUAR: EL SUPERPODER

Hola gente!

Esta última semana he probado algo que no había probado hasta ahora. Me he armado de valor y he probado a dibujar en directos de Instagram.

Soy bastante fan de probar cosas nuevas, más que nada por lo que aprendes en el viaje. Pero aunque ver dibujar a alguien sea relajante, no creo que nadie quiera una hora seguida relajándose (o por lo menos no con ese tipo de relajación). Igualmente, me dije lo mismo que nos decimos mis amigos antes de salir a tomar algo: Podemos hacerlo ¡Tenemos la tecnología!

Fué muy interesante y disfruté mucho dibujando mientras la gente me preguntaba cosas y hablábamos de todo un poco; pero en varias ocasiones, mientras dibujaba, decía en voz alta: – No me está gustando mucho esto que estoy dibujando… ya lo arreglaré luego – Y no lo dije pocas veces que digamos.

Eso me hizo pensar en un fragmento del libro El camino del Artista (que recomiendo siempre que puedo)

“El perfeccionismo no es una búsqueda de lo mejor, sino la persecución de lo peor de nosotros mismos, de esa parte que nos dice que nada de lo que hagamos será lo suficientemente bueno. Es una manifestación de soberbia aspirar a escribir un guión perfecto, realizar una pintura perfecta o llevar a cabo una actuación impecable”

El buscador del errores por excelencia lo llamo yo… Para que nos entendamos, es como si tuviéramos un google interno, programado por un mono con una escopeta y le diéramos a la opción “No voy a tener suerte. Ni hoy, ni nunca.”

A pesar de ese sentimiento (y porque estaba en directo y no quería pararlo) continué dibujando, y poco a poco el conjunto completo de la página me acabó gustando mucho. Eso me hace pensar (quizás erróneamente, siempre estoy abierto a dudar de todo) que en este trabajo, lidiar con estas “voces” todo el rato, ser capaz de “soportar” a este perfeccionista interno, va a marcar la diferencia entre terminar un trabajo y no terminarlo, entre ser amateur o ser un profesional.

Y todo el mundo sabe (o debería) que más vale un trabajo terminado y mejorable, que un trabajo perfecto hecho a medias.

¿Soy yo el único loco al que le pasan todas estas movidas? ¿O a vosotrxs también os pasa? Me encantaría leeros para así poder derrotar todos juntos a los “perfeccionistas internos” (El mío me lo imagino con un traje de pana, que le pica mucho, con el que está muy incómodo y que habla como Cartman de South Park)

¡Un saludo!

PD: Le he cogido mucho gusto a los directos, así que probablemente haga más ^^

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